Brave oculta la tarjeta gráfica: los sitios ya no ven su modelo de GPU
Foto: Скриншоты Brave: Hidden Lemon, Ranch9613 (Wikimedia Commons), логотип Brave Software / CC0
Brave ha cerrado una de las últimas vías fáciles para reconocer su ordenador. Desde la versión 1.93, anunciada el 13 de agosto, el navegador ya no dice a los sitios qué tarjeta gráfica y qué controlador tiene. Las cadenas de fabricante y modelo que entregaba la interfaz gráfica se sustituyen por un único valor genérico, idéntico para todos los usuarios de Brave, y los descriptores de la interfaz más reciente, WebGPU, quedan vacíos.
Qué se ha cambiado exactamente
Tres cosas. El fabricante y el modelo de la tarjeta gráfica se informan ahora con una sola cadena común, así que en esa señal todos los usuarios de Brave se ven iguales. La descripción del adaptador que exponía WebGPU se vacía. Y la lista de extensiones gráficas admitidas, antes larga y muy individual, recibe ruido aleatorio, distinto para cada sitio y cada sesión.
La compañía dice que el despliegue es por fases en escritorio y Android, que los sitios que se rompan de verdad pueden quedar exentos y que el usuario puede desactivar la protección gráfica en un sitio concreto. Aleatorizar también las extensiones de WebGPU figura como siguiente paso.
Por qué una tarjeta gráfica le identifica mejor que una dirección
Una huella no es una señal sino un conjunto: modelo de tarjeta, versión del controlador, pantalla, fuentes, zona horaria, idioma. El conjunto es estable y raro, así que funciona como un nombre. Cambie de dirección con un túnel y el conjunto no cambia: ese es el límite práctico de una VPN, oculta desde dónde llega la conexión, no qué máquina la establece. Por eso cerrar una señal de hardware importa a cualquiera que use una VPN para algo más serio que ver una película.
Qué no arregla esto
Las demás señales siguen ahí. El dibujado en canvas, el procesamiento de audio, las fuentes instaladas, la geometría de la pantalla, el conjunto exacto de idiomas: cada una es menor que la tarjeta gráfica, pero se suman, y los rastreadores usan justo la suma. El cambio además solo actúa donde se ha publicado, así que no en iOS, y la lista de extensiones de WebGPU queda pendiente.
Hay una trampa de segundo orden que conviene nombrar. Una protección que le vuelve inusual se convierte ella misma en señal: un navegador que informa de valores imposibles destaca tanto como uno que informa de valores raros. La salida es la que ha elegido Brave: que todos digan lo mismo en vez de que cada uno diga algo extraño.
Qué hacer
- Actualizar el navegador y dejar la protección por defecto en lugar de ajustarla sitio por sitio.
- No amontonar extensiones de privacidad. Varias herramientas reescribiendo los mismos valores suelen dar una combinación más única, no menos.
- Comprobarse en una página de prueba de huella antes y después de actualizar, para ver el efecto en vez de suponerlo.
- Recordar para qué sirve el túnel. Una VPN responde desde dónde se conecta; el navegador responde a qué se parece usted. Para pasar desapercibido hay que responder a las dos.