España entra oficialmente en la batalla global por la «mayoría de edad digital». El 3 de febrero de 2026, el presidente Pedro Sánchez anunció su intención de cerrar completamente el acceso a las redes sociales a niños y adolescentes menores de 16 años. Esta decisión sitúa a España al mismo nivel que Australia y Francia, formando un nuevo frente europeo de regulación estricta de internet.
1. El fin del «Salvaje Oeste Digital»
En su intervención en la cumbre de Dubái, el presidente español no escatimó en palabras, calificando a las redes sociales de «estado fallido» donde prospera la desinformación y se vulneran los derechos de los usuarios. El nuevo anteproyecto de ley, calificado ya como uno de los más estrictos de Europa, prevé no solo multas, sino también responsabilidad penal para los directivos de las plataformas tecnológicas que no garanticen el cumplimiento del límite de edad.
La diferencia clave entre el enfoque español y el francés (donde el límite está en 15 años) es la rigurosidad de la verificación. Sánchez exige a los gigantes tecnológicos la implementación de «barreras reales», y no simples casillas de «Tengo 18 años» que cualquier adolescente elude en un segundo.
2. Efecto dominó: ¿Quién es el siguiente?
El mundo IT observa una rápida reacción en cadena. Si antes internet se consideraba un espacio sin fronteras, ahora cada país construye su propia «valla digital»:
- Australia: Primera en el mundo en introducir una prohibición total para menores de 16 años (finales de 2025).
- Francia: En enero de 2026 aprobó la prohibición para menores de 15 años y el veto a los smartphones en los institutos.
- España: Prepara la prohibición hasta los 16 años con requisitos de verificación de identidad.
3. ¿Ayudará una VPN a eludir la prohibición en España?
Para los usuarios de servicios VPN, esta ley crea una interesante colisión técnica. Normalmente, una VPN se utiliza para cambiar la ubicación virtual (dirección IP) para acceder a contenidos de otro país.
Sin embargo, si la ley española obliga a las plataformas (Instagram, TikTok, X) a verificar documentos (ID digital) al registrar a cada nuevo usuario, el cambio de dirección IP puede resultar inútil para los residentes locales. Un adolescente español no solo tendrá que activar una VPN, sino también encontrar la forma de verificar la cuenta como «ciudadano de otro país».
Esto cambia el modelo mismo de uso de la VPN: de herramienta de anonimato se convierte en herramienta de «emigración digital». Para registrarse en una red social, el usuario tendrá que simular estar totalmente en una jurisdicción donde no existan tales prohibiciones (por ejemplo, en EE.UU. o países de América Latina).