Chrome elimina Manifest V2: uBlock Origin desaparece para siempre

01.09.2026 6 min 4

El 31 de agosto de 2026 Google terminó una mudanza que llevaba años en marcha: Chrome Web Store eliminó las últimas extensiones basadas en Manifest V2, y con ellas se fue la versión completa de uBlock Origin. Las fichas han desaparecido del catálogo y del buscador de la tienda, así que el bloqueador de anuncios y rastreadores más potente ya no se puede instalar ni recuperar desde la tienda de Google. La copia que ya tienes en el equipo sigue funcionando, pero detrás de ella no queda nadie.

Qué se eliminó exactamente

Google no entró en el ordenador de nadie a borrar nada. Retiró las fichas de la tienda, y eso basta para que el resultado sea definitivo. Una extensión Manifest V2 instalada ya no recibe actualizaciones, ni parches de seguridad, ni listas de filtros nuevas. Y si la desactivas o la desinstalas desde chrome://extensions, no hay ningún repositorio oficial de Google del que recuperarla. La versión que tienes hoy será la última.

Las salidas de emergencia se cerraron en verano

La limpieza de la tienda es el punto final, no el principio. Chrome ya venía cerrando los atajos que usaban los usuarios avanzados. Con Chrome 150 a finales de junio y Chrome 151 a finales de julio, la política empresarial que mantenía vivas las extensiones Manifest V2 dejó de funcionar, primero en parte y luego del todo. Cuando desaparecieron las fichas, dentro de Chrome ya no quedaba ningún recurso.

Por qué Manifest V3 bloquea peor

La diferencia no es cosmética. Con Manifest V2 el bloqueador veía cada petición de la página y decidía en ese momento qué hacer con ella. Manifest V3 lo sustituye por reglas declaradas de antemano: la extensión entrega a Chrome un conjunto de reglas y el filtrado lo hace Chrome. Es más rápido y más fácil de auditar, pero el bloqueador deja de reaccionar a lo que la página hace en realidad.

A eso se suman las cuotas. Manifest V3 limita cuántas reglas estáticas y dinámicas puede cargar una extensión. Tras las quejas de los desarrolladores, Google subió bastante el límite de reglas estáticas y añadió interfaces para actualizar listas sobre la marcha, pero un techo sigue siendo un techo, y son precisamente las grandes listas de la comunidad las que hacían eficaces a los bloqueadores clásicos.

Importante: si uBlock Origin todavía funciona en tu Chrome, no lo desinstales para reinstalar una copia nueva. No hay de dónde sacarla. Configura primero un sustituto y después decide qué hacer con la extensión antigua.

Qué puedes usar ahora en Chrome

  • uBlock Origin Lite: la versión Manifest V3 del mismo desarrollador. Cubre los casos habituales y es lo más parecido a un sustituto directo, pero trabaja con reglas declaradas de antemano en lugar de decidir petición por petición.
  • AdGuard: un bloqueador Manifest V3 con sus propias listas de filtros, disponible como extensión y como aplicación aparte.
  • Otro navegador: a quien nunca dependió de Chrome Web Store nada de esto le afecta.

Brave mantiene vivas cuatro extensiones Manifest V2

Brave eligió otra respuesta: aloja en sus propios servidores una lista corta de extensiones Manifest V2, de modo que la limpieza de la tienda no las toca. El navegador da soporte oficial a cuatro, AdGuard, NoScript, uBlock Origin y uMatrix, y las instala desde los servidores de Brave y no desde los de Google. Brave lleva todo el año sumando funciones de privacidad propias, desde alias de correo integrados hasta ocultar el modelo de tarjeta gráfica a los scripts de huella, y mantener los bloqueadores antiguos encaja en esa línea. La otra opción es Firefox: conservó la interfaz de bloqueo en la que se apoyan esas extensiones.

La capa contra el rastreo se ha quedado fina

La publicidad es la parte visible del asunto, pero la pérdida silenciosa está en el bloqueo de rastreadores. Para mucha gente, una extensión era lo único que había entre ellos y la analítica, los píxeles y los scripts de huella digital que los siguen de sitio en sitio. Esa capa se ha debilitado para unos mil millones de usuarios de Chrome, y Google no ha puesto nada en su lugar.

Queda el filtrado un nivel más abajo, en el DNS y no en la página: en el router, en el sistema o en la aplicación de red que ya tienes en marcha. Los dominios conocidos de publicidad y rastreo simplemente no se resuelven y la petición no sale del dispositivo. Es una herramienta más basta, no puede ocultar elementos dentro de una página, pero no depende de ninguna ficha de tienda que alguien pueda retirar.

¿Mi uBlock Origin dejará de funcionar mañana?
No. La copia instalada sigue bloqueando. Lo que ha perdido es la tienda que tenía detrás: sin actualizaciones, sin parches de seguridad y sin forma de reinstalarla si la borras. Trátala como la última y prepara el sustituto mientras la antigua aún funciona.
¿Es suficiente uBlock Origin Lite?
Para la mayoría sí. Es del mismo desarrollador y cubre las listas de filtros habituales. La diferencia es de arquitectura: Lite parte de reglas declaradas de antemano en lugar de examinar cada petición, así que el control fino sitio por sitio no está entero.
¿Tengo que cambiar de navegador?
No necesariamente, pero ahí es donde ha sobrevivido el bloqueo completo. Brave instala cuatro extensiones Manifest V2 desde sus servidores y Firefox mantuvo la interfaz que necesitan. Quedarse en Chrome significa aceptar los límites de Manifest V3.
¿Una VPN bloquea anuncios y rastreadores en lugar de la extensión?
En parte, y en otro nivel. El filtrado en una aplicación de red o en el router funciona por DNS: los dominios conocidos de publicidad y rastreo no se resuelven, así que la petición no sale del dispositivo. Eso funciona al margen de las reglas de extensiones, pero no oculta elementos dentro de la página ni sirve contra rastreadores servidos desde el mismo dominio que el contenido. Es una segunda capa, no un sustituto del bloqueador.

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