Seis senadores estadounidenses, incluidos Ron Wyden y Elizabeth Warren, han enviado una carta urgente al Director de Inteligencia Nacional advirtiendo que los estadounidenses que usan servicios VPN comerciales podrían perder sin saberlo sus protecciones constitucionales contra la vigilancia bajo la ley federal de inteligencia.
Qué piden los senadores
Los legisladores exigen respuestas sobre cómo las agencias de inteligencia estadounidenses tratan el tráfico de internet que proviene de nodos de salida VPN ubicados fuera de los Estados Unidos. Su preocupación central: como una VPN enruta el tráfico del usuario a través de servidores en otros países, los sistemas de vigilancia pueden clasificar automáticamente ese tráfico como "extranjero", activando autoridades de recopilación que nunca estuvieron destinadas a aplicarse a ciudadanos estadounidenses.
La carta hace referencia específicamente a la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA) y la Orden Ejecutiva 12333, dos de los marcos legales más amplios utilizados por las agencias de inteligencia para recopilar datos de comunicaciones sin orden judicial.
El problema de clasificación errónea
Los sistemas de recopilación de inteligencia determinan el origen geográfico del tráfico de internet por la dirección IP. Una VPN enmascara la dirección IP real del usuario y la reemplaza con la del servidor VPN, que típicamente está ubicado en otro país. Los sistemas automatizados pueden entonces clasificar este tráfico como extranjero, privando al usuario de las protecciones constitucionales.
Alcance del problema
El uso de VPN en Estados Unidos ha crecido significativamente en los últimos años. Decenas de millones de estadounidenses usan servicios VPN para proteger sus datos en redes Wi-Fi públicas, mantener la privacidad y, cada vez más, ante una creciente conciencia sobre las prácticas de vigilancia. Si las preocupaciones de los senadores son correctas, un gran número de estadounidenses actualmente tiene menos protecciones legales de las que creen.