Siguiendo los pasos de Australia y el Reino Unido, Francia asesta un golpe al uso incontrolado de internet. El 26 de enero de 2026, la Asamblea Nacional (la cámara baja del parlamento) aprobó por abrumadora mayoría un proyecto de ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los niños menores de 15 años. Para la industria de la ciberseguridad y el mercado de las VPN, esta decisión sienta un nuevo precedente: el Estado pretende implementar tecnologías que dificulten mucho más la simple evasión de bloqueos mediante el cambio de dirección IP.
1. La esencia de la prohibición: «Los cerebros de nuestros hijos no se venden»
El proyecto de ley, apoyado por 130 diputados (con solo 21 en contra), establece un límite de edad estricto: 15 años. Antes de esta edad, el registro en TikTok, Instagram o Snapchat será imposible sin una verificación especial. El presidente Emmanuel Macron expresó su posición con firmeza: «Los cerebros de nuestros hijos no se venden ni a las plataformas estadounidenses ni a las redes chinas».
Además, se amplía la prohibición del uso de teléfonos inteligentes. Si antes solo se aplicaba en los collèges (escuela secundaria), a partir de septiembre de 2026, los teléfonos inteligentes también estarán prohibidos en los lycées (bachillerato), creando efectivamente «zonas libres de dispositivos» para adolescentes menores de 18 años.
2. El papel de las VPN: ¿El fin del cambio de geolocalización simple?
Para los usuarios de servicios VPN, el caso francés es interesante por su solución técnica al problema de la evasión. Por lo general, cuando un país bloquea un recurso, los usuarios simplemente activan una VPN, cambian su ubicación a un país vecino y continúan usando el servicio. Francia entiende esta vulnerabilidad.
En lugar de un simple bloqueo por IP (que una VPN evita en un segundo), la ley exige la implementación de un sistema de verificación de edad a nivel de la propia plataforma. Esto significa que incluso si un adolescente francés activa una VPN a través de un servidor en Alemania, la red social seguirá estando obligada a solicitar la confirmación de la edad.
- Amenaza para el anonimato: Para que esta ley funcione, las plataformas deben saber exactamente quién está al otro lado de la pantalla, lo que contradice la esencia misma de un internet anónimo.
- Riesgo para los proveedores de VPN: Si los adolescentes comienzan a usar VPN masivamente para eludir el control parental, el siguiente paso de los reguladores (como vemos en el ejemplo del Reino Unido) podría ser exigir la verificación de edad para los propios servicios VPN.
3. Revolución técnica: «Doble anonimato»
La pregunta principal es: ¿cómo verificar la edad sin exigir el escaneo del pasaporte (lo cual es peligroso para la privacidad)? Francia apuesta por la tecnología de «doble anonimato» (double anonymat), desarrollada con la participación de la CNIL (Comisión Nacional de Informática y Libertades).
El esquema es el siguiente: un tercero de confianza confirma que el usuario tiene más de 15 años y emite un token cifrado. La red social recibe solo este token («Sí, tiene 15 años»), pero no recibe ningún dato personal (nombre, documentos). Este es un intento de encontrar un compromiso entre la seguridad de los niños y la privacidad que tanto valoran los usuarios de VPN.