El internet ruso ha entrado en la era de la «censura algorítmica». Roskomnadzor terminó el año 2025 con cifras récord de bloqueos y anunció la implementación de inteligencia artificial para el control total del tráfico. El estado está pasando de la eliminación puntual de contenido a una limpieza sistémica de la infraestructura de anonimato.
1. Estadísticas de aislamiento: 1235% contra la libertad de acceso
El informe de la agencia para el año pasado demuestra un aumento sin precedentes en la actividad represiva. El volumen total de materiales bloqueados alcanzó 1,289 millones de unidades, lo que supera en un 59% las cifras de 2024. Sin embargo, la cifra principal del informe reside en los detalles: la cantidad de materiales bloqueados sobre métodos para eludir bloqueos (VPN, proxies) se disparó un 1235%, superando las 93,000 unidades.
Las autoridades ya no se limitan a luchar contra el contenido político o las noticias falsas. La prioridad se ha convertido en la destrucción de las herramientas que permiten a los usuarios mantener el acceso a la información libre. El contenido LGBT también fue atacado (un aumento del 269% en bloqueos) junto con otras categorías, pero la guerra contra las VPN se convirtió en la principal tendencia del año.
2. «Oculus» y «Vepr»: El contorno tecnológico
Los expertos vinculan el crecimiento en la eficiencia de los bloqueos con el despliegue a gran escala de sistemas de vigilancia automatizados. Roskomnadzor ahora se apoya en una tríada de tecnologías:
- SI «Mir»: Un motor de búsqueda básico para contenido prohibido en textos.
- SI «Oculus»: Un sistema de visión por computadora que encuentra automáticamente infracciones en imágenes y videos, reemplazando a cientos de moderadores.
- SI «Vepr»: Una plataforma analítica para predecir «bombas informativas» e identificar puntos de tensión en la red.
3. Plan para 2026: IA contra el cifrado
Este año, el regulador tiene la intención de dar el siguiente paso. Según el plan de digitalización, Roskomnadzor ha asignado 2.27 mil millones de rublos para crear un sistema de filtrado de tráfico basado en aprendizaje automático (ML).
El nuevo algoritmo debe resolver dos tareas fundamentales que antes estaban fuera del alcance de los bloqueos ordinarios. Primero, el análisis semántico de «espejos»: la IA encontrará copias de sitios prohibidos no por dirección IP, sino por el significado del texto y la estructura de la página. Segundo, se introduce el análisis de comportamiento del tráfico cifrado. El sistema aprenderá a identificar conexiones VPN y mensajeros incluso dentro de canales cifrados analizando no el contenido de los paquetes, sino sus metadatos y comportamiento.