En Rusia se filtraron más bases de datos que en cuatro regiones del mundo juntas
Una firma rusa de inteligencia de amenazas ha contado las bases de datos que aparecieron en público durante dieciocho meses y ha llegado a dos cifras que corrieron deprisa: 326 bases rusas filtradas y unos 1180 millones de filas de datos. Ambas son ciertas. Miden menos de lo que prometen los titulares, y esa diferencia conviene entenderla se viva donde se viva, porque los mismos problemas de recuento están en todos los informes de filtraciones.
En resumen
- F6 contabilizó 326 publicaciones de bases de empresas rusas en 2025 y el primer semestre de 2026, con unos 1175 millones de filas.
- Es casi el doble de los 164 casos registrados en América Latina, Oriente Medio y África, Asia-Pacífico y el resto de países de la CEI juntos.
- Europa y América del Norte no están en la comparación publicada, así que «primer puesto mundial» es la formulación de los titulares y no un ranking equiparable.
- Una fila no es una persona. Una misma persona aparece en muchas filas, y estas van desde una dirección de correo hasta datos de pasaporte y una contraseña de servicio.
Qué se contó
La unidad aquí es una publicación, no una intrusión. F6 cuenta bases que aparecieron públicamente, en foros y canales donde se vuelcan datos robados, durante 2025 y los seis primeros meses de 2026. Una empresa comprometida en silencio cuyos datos nunca se publicaron no entra en este recuento. Es decir, la cifra sigue lo que salió a la luz, no lo que se robó.
Deje aparte las cifras rusas y el resto del mundo estudiado se reparte así: América Latina el 33 por ciento de los casos registrados, Oriente Medio y África el 29 por ciento, Asia-Pacífico el 8 por ciento y el resto de la CEI el 4 por ciento. Pero el mayor volumen de filas no vino de la región con más incidentes. Asia Central aporta 257 millones de filas, más de un tercio del total mundial, y casi todo procede de un único país: Tayikistán suma unos 217 millones de filas, el 84 por ciento del total centroasiático, por delante de Kazajistán con 25 millones y Uzbekistán con 15 millones.
Tres cosas que estas cifras no dicen
Esto pesa más que el ranking, y vale para cualquier estadística de filtraciones que lea este año.
- Una fila no es una persona. La misma persona aparece muchas veces dentro de una base y otra vez en cada base distinta que la contenga. Sumar filas entre filtraciones cuenta a la misma gente una y otra vez.
- Las filas no valen lo mismo. Una puede no contener más que un correo; otra, un nombre completo, un número de pasaporte y una contraseña de servicio. El total no dice nada de esa mezcla.
- Las regiones no se comparan en igualdad de condiciones. El desglose publicado abarca América Latina, Oriente Medio y África, Asia-Pacífico y países de la CEI. Europa y América del Norte no aparecen, así que un primer puesto mundial no se puede establecer con estas cifras.
A qué lo atribuyen los investigadores
F6 vincula la concentración de incidentes a la intensificación, durante el conflicto geopolítico, de los ataques contra empresas y organismos estatales, con el objetivo de causar el máximo daño a las compañías y a sus clientes más que de lucrarse con los datos. La firma informa además de algo que las cifras grandes tapan: en el primer semestre de 2026 bajó el número de bases rusas publicadas, mientras la intensidad de los ataques se mantenía, según sus propias palabras, en un nivel sin precedentes.
Hay una segunda explicación, ajena a los atacantes, que apareció en la cobertura rusa del informe y conviene tener presente. El volumen de datos filtrados sigue al volumen de datos recogidos. Un país donde los servicios públicos, la banca, la telemedicina, el reparto y el coche compartido son digitales y de uso masivo guarda sencillamente más registros personales que otro donde esos servicios son más escasos, y hay más que perder en todas direcciones.
Qué hacer con una cifra así
Merece la pena
- Comprobar sus direcciones en un servicio de búsqueda de filtraciones, y repetirlo de vez en cuando en lugar de una sola vez.
- Cambiar cualquier contraseña reutilizada, empezando por el correo y el banco: para eso se usan exactamente las filas filtradas.
- Activar la verificación en dos pasos allí donde exista, y preferir una aplicación o una llave física al SMS.
- Dar por definitivo un número de pasaporte que aparezca en una filtración. A diferencia de una contraseña no se cambia, así que toca vigilar los intentos de uso.
No merece la pena
- Leer un número de filas como un número de personas, o sumar totales de informes distintos.
- Suponer que un país con cifra baja es más seguro. Quizá solo tenga menos servicios digitales o menos gente contando.
- Esperar que aquí sirva una VPN. Los datos salen del servidor de una empresa, no de su conexión.
- Asustarse por una filtración anterior a sus contraseñas actuales. Las filas viejas importan poco cuando las credenciales ya están muertas.
Al asunto de la VPN le corresponde una frase y ni una más, porque la tentación de estirarlo es evidente. Un túnel protege el tráfico en tránsito y oculta en qué red está usted. No hace nada contra una base alojada en el servidor de una empresa que ya contiene su nombre, y cualquier servicio que insinúe lo contrario le está vendiendo algo.
La lectura útil
En sentido estricto, el informe dice que las bases rusas dominaron los volcados públicos durante dieciocho meses entre las regiones estudiadas, y que Asia Central aportó una parte desproporcionada del volumen bruto a partir de pocos incidentes. En sentido amplio, recuerda que el tamaño de una filtración lo decide cuánto se recogió antes. Cada servicio que pide un escaneo del pasaporte para verificar una cuenta suma filas al futuro total de alguien, y sobre eso vale la pena discutir mientras siga siendo una decisión de diseño y no una noticia.